Contratar de temporada en Ibiza: altas, contratos y obligaciones

Asesoramiento integral a empresas, entidades públicas y particulares en Ibiza desde 1973.

Responsable de un negocio de Ibiza y un trabajador de temporada revisando y firmando el contrato en una terraza

Contratar para la temporada en Ibiza, bien hecho

Cada verano, los negocios de Ibiza amplían plantilla para responder al pico de actividad. Hacerlo con el contrato adecuado y los trámites en regla evita sustos con la Inspección de Trabajo y problemas con la Seguridad Social. Esta guía resume las claves; cada plantilla y convenio tiene sus particularidades, que revisamos contigo.

El contrato adecuado tras la reforma laboral

Desde la reforma laboral que entró en vigor en 2022 ya no existe el antiguo contrato temporal «por temporada» tal como se usaba, ni el contrato de obra y servicio. Hoy la ley parte de que toda contratación es indefinida salvo que concurra una causa temporal concreta, y esa causa hay que justificarla por escrito en el propio contrato.

Para una actividad que se repite cada año (como la temporada turística), la figura natural es el contrato fijo-discontinuo, que vincula al trabajador campaña tras campaña. El contrato temporal por circunstancias de la producción queda reservado a situaciones puntuales e imprevisibles: tiene una duración máxima de seis meses, ampliable hasta un año si el convenio del sector lo permite. Elegir mal la modalidad es uno de los errores más sancionados, y la consecuencia habitual cuando la Inspección lo detecta es que el contrato pasa a considerarse indefinido.

El fijo-discontinuo, campaña tras campaña

El fijo-discontinuo no es un contrato temporal: el vínculo con la empresa se mantiene aunque haya meses de inactividad. Lo que se interrumpe es la prestación de servicios, no la relación laboral. Eso implica dos obligaciones que conviene tener claras desde el principio.

La primera es el llamamiento: cada campaña hay que avisar al trabajador con la antelación, el orden y la forma que fije el convenio, y dejar constancia por escrito de ese aviso. No llamar a quien correspondía, o alterar el orden sin justificación, se puede reclamar como un despido. La segunda es el reconocimiento de la antigüedad, que sigue contando durante los periodos de inactividad y afecta a trienios, indemnizaciones y a la propia lista de llamamiento.

A cambio, para un negocio de temporada es la fórmula más estable: fideliza a la gente que ya conoce la casa y evita repetir cada año un proceso de selección desde cero en el peor momento posible, que es cuando todo el mundo en la isla está buscando lo mismo.

El alta en Seguridad Social, antes de empezar

El alta del trabajador debe tramitarse con anterioridad al inicio de la prestación, no el mismo día ni después. Las altas fuera de plazo conllevan recargos y sanciones, y son de las infracciones más fáciles de detectar en una visita de Inspección, porque basta con cruzar quién está trabajando con quién figura de alta.

La normativa permite presentar el alta hasta sesenta días naturales antes del comienzo previsto, así que no hay ninguna necesidad de apurar. Si vas a incorporar a varias personas a la vez al arrancar la temporada, lo sensato es planificar las altas con margen y no dejarlas para la víspera. Además, el contrato hay que comunicarlo al servicio público de empleo dentro de los diez días hábiles siguientes a su formalización.

Convenio, jornada y salario

El convenio colectivo aplicable (hostelería, comercio, construcción, etc.) fija los salarios mínimos de cada categoría, los complementos, los descansos, las vacaciones y la jornada. En Baleares los convenios del sector turístico tienen tablas propias que se actualizan periódicamente, y aplicar una tabla caducada es una fuente habitual de reclamaciones de cantidad al terminar la campaña.

El registro diario de jornada es obligatorio para toda la plantilla y hay que conservarlo cuatro años a disposición de la Inspección. En un destino con jornadas intensas y turnos partidos como Ibiza, llevarlo al día es lo que permite demostrar qué horas se han hecho realmente y liquidar bien las horas extraordinarias o complementarias. Sin registro, en un conflicto la versión que suele prevalecer no es la de la empresa.

Si el negocio facilita alojamiento o manutención al trabajador, conviene valorarlo correctamente: son retribuciones en especie, cotizan y deben reflejarse en la nómina. Es un punto que en la isla aparece constantemente y que se resuelve mal con frecuencia.

Trabajadores extranjeros: el permiso, antes del contrato

Una parte importante de la plantilla de temporada en Ibiza viene de fuera. Con ciudadanos de la Unión Europea el trámite es sencillo, pero necesitan su número de identidad de extranjero y su número de afiliación a la Seguridad Social antes de empezar. Con trabajadores de fuera de la Unión, la autorización de residencia y trabajo tiene que estar concedida y en vigor antes de la incorporación: contratar sin ella es una infracción grave, y los plazos administrativos no se acortan por urgencia.

En Unidad contamos con un International Desk para clientes extranjeros residentes, y es el mismo equipo que ayuda a ordenar esta parte cuando la plantilla que llega no es local.

Prevención de riesgos y documentación

Cada incorporación necesita su evaluación de riesgos del puesto, la formación y la información en prevención antes de empezar a trabajar, el reconocimiento médico cuando proceda y la entrega de los equipos de protección. Todo ello, firmado y archivado.

A esto se suma la documentación laboral ordinaria: copia básica del contrato a la representación de los trabajadores si la hay, entrega de las nóminas, protocolo de acoso e información sobre el plan de igualdad en las empresas obligadas a tenerlo. Tenerlo ordenado desde el primer día es lo que convierte una inspección en un trámite.

El final de la temporada también se prepara

Cerrar bien la campaña es tan importante como abrirla. En los contratos temporales hay que preavisar la finalización cuando el convenio o la ley lo exigen, liquidar el finiquito con las vacaciones no disfrutadas y la parte proporcional de pagas, y cursar la baja en plazo.

En los fijos-discontinuos no hay finiquito de fin de contrato, sino paso a periodo de inactividad: el trabajador puede solicitar la prestación por desempleo mientras dura y la empresa debe entregarle la documentación que acredita esa situación. Confundir las dos cosas genera problemas de dos tipos: cobros indebidos que después se reclaman al trabajador y expedientes abiertos a la empresa.

Errores que vemos cada verano

  • Usar un contrato temporal cuando correspondía un fijo-discontinuo, o justificar la causa temporal con una fórmula genérica que no dice nada.
  • Tramitar el alta el mismo día de la incorporación, o después.
  • No aplicar la tabla salarial vigente del convenio, o ignorar el registro de jornada.
  • Incorporar a un trabajador extracomunitario con la autorización todavía en trámite.
  • Olvidar la formación en prevención de riesgos antes del primer día de trabajo.
  • No documentar el llamamiento de los fijos-discontinuos de la campaña anterior.

Te lo dejamos en regla

En Unidad, despacho de asesoramiento integral en Ibiza desde 1973, llevamos la gestión laboral de empresas, autónomos y comunidades de la isla. Si vas a contratar para la temporada, revisamos tus contrataciones y nos encargamos de altas, contratos, nóminas y obligaciones para que tú te centres en el negocio. Cuéntanos tus necesidades y lo organizamos.

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